PC- World of Warcraft: Wrath of the Lich King
Saturday, August 4th, 2007Gracias a la BlizzCon ya es oficial que “Wrath of the Lich King” será la nueva expansión del World of Warcraft.

Esta viene con un monton de novedades nuevas entre las que hay que destacar:
- La primera clase Heroe de World of Warcraft, el caballero de la muerte.
- Alcanzar el nivel 80 con nuevas facultades y talentos
- Una nueva profesión: Inscripción. Con la que mejoraras tus hechizos
- Un nuevo continente: Rasganorte. Siendo el dominio del Rey Exánime.
- Guerras de asedio, pudiendo desplegar armas de asedio para arrasar con los edificios destructibles
- Personalización del personaje, pudiendo cambiar el estilo de baile y los peinados.
- Nuevas y peligrosas mazmorras listas para explorar y desvelar sus nuevos tesoros.
- Y mas…

La historia del Rey Exánime sacada de la pagina oficial
“Capítulo 1
La maldición de Ner’zhulLa maldición de Ner’zhul
El anciano chamán Ner’zhul fue uno de los mayores líderes espirituales de los orcos. Traicionado por el demonio Kil’jaeden, fue el artífice de los acontecimientos que desencadenarían la corrupción de los orcos y la creación de la siempre sedienta de sangre Horda. Pero en última instancia, Ner’zhul se negó a entregar totalmente a su gente a las demoníacas filas de la Legión Ardiente.
El señor demoníaco Kil’jaeden castigó a Ner’zhul por su desafío, destruyendo su envejecido cuerpo y torturando su espíritu. Entonces, el demonio dio a Ner’zhul un ultimátum: podía servir a la Legión de forma incondicional o agonizar durante toda la eternidad. Sin demasiadas opciones, Ner’zhul prometió servir a Kil’jaeden y renació como un temible agente de la Legión enormemente poderoso: el Rey Exánime.
El espíritu de Ner’zhul estaba encadenado con magia a una antigua armadura y vinculado a la poderosa hoja rúnica Agonía de Escarcha. Para asegurarse la obediencia de Ner’zhul, Kil’jaeden selló la armadura y la espada dentro de un cubo construido para la ocasión con hielo recogido en los lejanos límites de El Vacío Abisal. Después, lanzaron este cristal congelado al próspero y confiado mundo de Azeroth, y quedó olvidado en los desolados y helados baldíos de Rasganorte.

Entre las facultades otorgadas al Rey Exánime se encontraba el poder sobre la propia Muerte. Desde su Trono Helado, Ner’zhul invocó a una serie de no-muertos para que le sirvieran y probó su ejército contra los Nerubianos de Azjol-Nerub y su poderoso señor araña Anub’arak. A pesar de que la Guerra de la Araña duró años, muchos Nerubianos que cayeron durante el combate quedaron enseguida ligados a la férrea voluntad del Rey Exánime. El propio Anub’arak cayó en una emboscada y fue asesinado, para levantarse después y unirse a las filas de Ner’zhul como un temible señor de la cripta.
Todo indicaba que el Rey Exánime servía a su señor con fidelidad, pero en realidad había tramado un astuto y subversivo plan. Para conseguir sus fines, había creado una pequeña fisura en su prisión, había empujado la Agonía de Escarcha a través de ella y había ordenado a sus esbirros que la llevaran lejos del Trono Helado. Ner’zhul pretendía usar la espada como cebo para atrapar a un poderoso campeón: un súbdito leal que le liberara y sirviera de contenedor para su inquieto espíritu. Mientras se disponía la Agonía de Escarcha para cumplir su futuro propósito, el Rey Exánime continuó cumpliendo la auténtica agenda de su demoníaco señor con sumisión…
Desde su llegada a Azeroth, el Rey Exánime había creado una insidiosa plaga de no-muertos, una enfermedad terrible cuyo propósito era aniquilar a la humanidad y crear un ejército fiel a la Legión Ardiente. Para agilizar el contagio, el Rey Exánime reclutó a un poderoso aliado: el ambicioso mago Kel’Thuzad, uno de los miembros principales del consejo de gobierno de Dalaran.

Bajo la atenta mirada del Rey Exánime, Kel’Thuzad creó el Culto de los Malditos, un grupo de humanos a los que prometió igualdad social y la vida eterna en Azeroth. Los miembros del culto extendieron la enfermedad por los pueblos del norte de Lordaeron y crearon gran cantidad de no-muertos descerebrados. Kel’Thuzad vio el creciente ejército y lo llamó “la Plaga”, porque eliminaría la humanidad de la faz de la tierra a capricho del Rey Exánime.
Continuará...”


